Reconversión cultivos datos climáticos

Reconversión de cultivos en Chile: qué datos climáticos necesitas antes de decidir qué plantar

La reconversión de cultivos es una de las decisiones más difíciles y más importantes que
enfrenta un productor agrícola. Implica arrancar lo que existe, preparar el suelo, elegir la
nueva especie y variedad, plantar, esperar entre 3 y 7 años hasta la plena producción, y
convivir con la incertidumbre de haber tomado una buena o mala decisión sin poder saberlo
con certeza durante todo ese tiempo.


En el Chile de 2025, la reconversión es una realidad para miles de productores. La
megasequía está empujando la frontera frutícola hacia el sur. El cambio climático está
modificando las zonas de aptitud para cultivos que requieren frío intenso. Los precios del
mercado internacional están premiando algunas especies y castigando otras. Y el productor
que toma esa decisión basándose solo en el precio de mercado del año anterior —sin
considerar si su predio tiene las condiciones climáticas adecuadas para la nueva especie—
está asumiendo un riesgo enorme.


Los meteorólogos expertos de Globalmet realizan estudios agroclimáticos de viabilidad por
sitio antes de que el productor tome la decisión de reconversión. Estos estudios analizan la
serie histórica de temperatura, precipitación, horas frío, grados-día, riesgo de heladas y
eventos extremos del predio —usando datos de la estación agrometeorológica instalada
durante al menos una temporada— y los comparan con los requerimientos climáticos de la
especie y variedad que se evalúa plantar.


¿Cuántas horas frío acumula ese sitio en promedio? ¿Cuántos años de los últimos 15
quedó bajo el requerimiento mínimo de la especie? ¿Cuál es el riesgo de helada tardía en
septiembre, cuando esa variedad ya habría brotado? ¿Tiene el predio la amplitud térmica
necesaria para producir Brix exportable en esa especie? ¿El microclima de ese sitio es más
parecido al de una zona donde esa especie funciona bien o al de una zona donde ha
fracasado?


Esas preguntas tienen respuesta cuando hay datos. Sin una estación meteorológica
agrícola que haya monitoreado el predio durante al menos una temporada completa, la
decisión de reconversión se toma sobre intuición y experiencia de campo. Ambas son
valiosas, pero insuficientes cuando la inversión es de 20 a 30 años.


En los últimos cinco años, el arándano, el avellano y el kiwi fueron las tres especies que
más crecieron en superficie en Chile. Todos tienen perfiles climáticos distintos y
requerimientos específicos que no todos los predios pueden satisfacer. El productor que
instaló una estación agrometeorológica de Globalmet antes de decidir su reconversión tiene
esa información. El que no la instaló, espera.


La reconversión de cultivos es una apuesta de largo plazo. Los datos climáticos del propio
predio no eliminan la incertidumbre, pero la reducen al mínimo posible. Y esa reducción de
incertidumbre tiene un valor económico enorme en una decisión que no se puede deshacer
fácilmente.

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