El Niño 2026 agricultura Chile México
El Niño 2026: qué espera el sector agrícola y cómo prepararse con monitoreo
El USDA-FAS emitió a mediados de 2025 una advertencia que el sector agrícola de América
Latina debería tomar muy en serio: existe una probabilidad elevada de que el fenómeno El
Niño retorne en la segunda mitad de 2026. Si la advertencia se confirma, las regiones
agrícolas de Chile y México experimentarán cambios significativos en sus patrones de
precipitación, temperatura y frecuencia de eventos extremos.
Para Chile, El Niño históricamente trae más precipitaciones en la zona central durante el
invierno —lo que puede beneficiar la recarga de acuíferos y napas— pero también mayor
riesgo de lluvias tardías en primavera que interfieren con la polinización de cerezos y
manzanos, mayor probabilidad de heladas tardías por mayor cobertura de nubes que
reduce la acumulación de frío, y lluvias en cosecha que pueden generar cracking en ciruela,
cereza y arándano.
Para México, El Niño suele traducirse en sequía más severa en el norte y noroeste
—Sonora, Chihuahua, Coahuila— en la primera mitad del año, con mayor déficit de
precipitación para los cultivos de invierno como el espárrago y el nogal. En Veracruz y el
cinturón citrícola del Golfo, puede significar lluvias intensas en otoño que afectan la
mandarina y el limón persa en etapa de maduración.
Los meteorólogos expertos de Globalmet siguen los índices de El Niño-Oscilación del Sur
(ENOS) con frecuencia mensual, integrando las proyecciones de los principales centros
meteorológicos mundiales —NOAA, ECMWF, BOM Australia— en sus análisis de riesgo
climático por región y por cultivo.
¿Qué puede hacer el productor para prepararse? Primero, tener instalada una estación
meteorológica agrícola en el predio antes de que comience el período de mayor
incertidumbre. Los datos históricos de al menos una temporada son el punto de referencia
que permite entender cuánto se está desviando el clima respecto a la norma y qué ajustes
de manejo aplicar.
Segundo, solicitar un estudio agroclimático de riesgo El Niño para el predio, donde el equipo
de Globalmet analiza cuáles son los escenarios más probables para la región del predio, en
qué meses el riesgo es mayor y qué cultivos o etapas fenológicas son más vulnerables bajo
ese escenario.
Tercero, ajustar los sistemas de protección anti-helada, drenaje y riego para los escenarios
de mayor riesgo. Una bomba de riego con mayor capacidad, un sistema de drenaje bien
mantenido y calefactores con reserva de combustible son inversiones que se justifican antes
de El Niño, no durante.
El productor que planifica para El Niño con datos tiene ventaja. El que espera a ver qué
pasa, reacciona cuando ya es tarde.