Palto en megasequía: cómo el riego por evapotranspiración salvó el margen de una temporada completa
Petorca y Quillota no son solo nombres geográficos. Son el epicentro de la crisis hídrica
más prolongada de la historia agrícola chilena. La zona central lleva más de 15 años en
condiciones de megasequía, con un déficit hídrico acumulado que bordea el 30% en las
cuencas productoras de palta. Para el palticultor de la zona, el agua no es un insumo más:
es el recurso que define si hay temporada o no la hay.
En este contexto, regar con base en calendarios fijos o en la intuición del operador es
literalmente desperdiciar el recurso más escaso. Y desperdiciarlo tiene un costo doble: más
dinero en bombeo y menos agua disponible para el llenado del fruto, que es el período
donde se define el calibre y, con él, el precio FOB.
La evapotranspiración —la cantidad de agua que pierde el suelo y la planta hacia la
atmósfera en un día dado— varía significativamente según temperatura, humedad relativa,
viento y radiación solar. En un día de verano en Quillota con 35°C y viento norte, un palto
adulto puede transpirar entre 6 y 8 litros por hora más que en un día de 25°C con calma. Si
el productor riega con el mismo programa de siempre, está subregando en días críticos y
sobreregando en días frescos, ambos errores con consecuencias directas en la calidad de
la fruta.
Los meteorólogos expertos de Globalmet calculan la evapotranspiración de cultivos (ETc) en
tiempo real usando los datos de la estación meteorológica agrícola instalada en el predio,
aplicando el método FAO Penman-Monteith, que es el estándar internacional de mayor
precisión. Con ese dato, el sistema entrega diariamente la lámina de riego recomendada
para cada cultivo, en cada etapa fenológica.
Los resultados documentados en predios de palto con este sistema de monitoreo climático
agrícola son consistentes: reducción del consumo de agua de entre 20% y 35% sin afectar
el rendimiento, y en muchos casos mejorando el calibre promedio por menor estrés hídrico
en el período crítico de llenado.
Un productor de palta Hass en la zona de Cabildo que implementó monitoreo con estación
agrometeorológica propia en la temporada 2023/24 reportó una reducción de 54.000 metros
cúbicos en un mes de riego respecto a su línea base histórica. El agua ahorrada equivalió a
tres semanas adicionales de riego para el resto del temporada. En un año seco, esas tres
semanas son la diferencia entre llegar o no con fruta al mejor momento de precio.
El riego inteligente en palto no es solo tecnología. Es la herramienta que permite que un
cultivo de alto valor sobreviva en condiciones hídricas que cada año se vuelven más
exigentes. El pronóstico meteorológico agrícola de Globalmet, combinado con el sensor de
temperatura y humedad en campo, convierte cada decisión de riego en una decisión
informada y medible.
El palto chileno exportó US$345 millones FOB en la temporada 2025/26. Cada litro de agua
optimizado es margen directo en uno de los cultivos más competitivos del mercado
internacional.